El proceso de diseño se desarrolla en colaboración con el cliente. Comienza con la creación de mockups, donde definimos una dirección visual clara y coherente.

Esto incluye la maquetación, el logotipo, la tipografía, las paletas de color, las imágenes y los elementos gráficos, que en conjunto deben reflejar la esencia del proyecto, expresar la identidad de la marca y crear un lenguaje visual coherente.